El color, modelo y gamas.

Los objetos parecen ser de un color determinado debido a su capacidad de reflejar, absorber o transmitir la luz, que nosotros percibimos como color. Nuestros ojos son lo suficientemente sensibles como para percibir miles de colores diferentes en el espectro de la luz visible –incluyendo muchos colores que no pueden visualizarse en un monitor en color o imprimirse en una prensa.

Describimos el color según tres características –tono, valor y saturación–. Tono es la longitud de onda de la luz reflejada o transmitida por un objeto. Normalmente, es el nombre del color, como naranja, rosa o verde. El valor (también llamado luminosidad) indica la oscuridad o luminosidad de un tono — en otras palabras, lo cerca que se encuentra del negro o del blanco. La saturación se refiere a si un color es vivo o apagado.

Muchos factores ambientales, como los cambios de iluminación o la proximidad de unos colores a otros, influyen en nuestra percepción individual de esas características del color. En general, las diferencias al percibir colores no afectan seriamente a nuestras vidas. Sin embargo, en el ámbito de la impresión profesional, las diferencias en percibir los colores suelen afectar al éxito del trabajo.

La compresión de los diferentes factores que influyen en la percepción y reproducción del color le ayudará a valorar correctamente los resultados. Todo dispositivo usado para crear un documento en color — ya sea un escáner, un monitor color, una impresora de escritorio en color o una prensa– reproduce una gama deferente del espectro visible. Incluso dispositivos similares, como dos monitores de la misma marca, pueden mostrar un mismo color de modos diferentes. En el monitor pueden verse muchos más colores de los que pueden imprimirse en una impresora de escritorio o en una prensa. Pero también hay efectos que sólo pueden conseguirse mediante la impresión de tintas metálicas o de barnices, y que los monitores no son capaces de mostrar. Además, los escáneres y los monitores en color usan un modelo para describir el color diferente del utilizado por las impresoras de escritorio y las prensas.

Cuando los colores pasan de la pantalla a la prensa, son convertidos desde un modelo de color a otro, lo que implica que en la impresión no se obtendrán exactamente los mismos colores que en pantalla.

Al diseñar documentos para imprimirlos en una imprenta, piense en lo que puede reproducirse con tinta sobre papel y no en lo que se ve en el monitor. Además, debe especificar y probar los colores cuidadosamente. Si trabaja en estrecha relación con su impresor y domina algunos conceptos básicos sobre el color podrá imprimir documentos que respondan a sus expectativas.

Modelos de color

¿Por qué se usan dos modelos para describir el color? Porque los diferentes medios manipulan la luz de diferentes formas. La tecnología de video (por ejemplo, los monitores y los escáneres) usa el modelo aditivo RVA: transmite luz como proporciones variables de rojo, verde y azul que percibimos como los diferentes colores. Son embargo, en impresión industrial, se imprimen tintas translúcidas cian, magenta y amarilla sobre la página. (Los impresores utilizan una cuarta tinta, la negra, para oscurecer sombras e imprimir texto y líneas negras.) Estas tintas absorben y reflejan la luz en proporciones diferentes, y nosotros percibimos esta luz reflejada como una diversidad de colores.

Podemos combinar diversas intensidades de las tres longitudes de onda de la luz –rojo, verde y azul (RVA)– para simular la gama de colores de la naturaleza. Rojo, verde y azul se conocen como los colores aditivos primarios. Si combinamos 100% de rojo, verde y azul percibimos el blanco. La ausencia de colores primarios se percibe como negro.

Si se sustrae rojo, verde y azul de la luz blanca (100% de rojo, verde y azul) se crea el cian, magenta, o amarillo (CMA). Por ejemplo percibimos un objeto como cian se absorbe (sustrae) el 100% de luz roja y en cambio refleja la luz verde y azul. Cian , magenta y amarillo son llamados colores sustractivos primarios, y son la base de la reproducción del color impreso.

Otros modelos, que hacen referencia a otros atributos del color. Por ejemplo el HLS (Tono, Luminosidad y Saturación).

Estos modelos buscan aproximarse todavía más a lo que entendemos por un color. El tono de un color es lo que conocemos por el color en sí. La luminosidad es lo que se aproxima el color al blanco. La saturación indica la ausencia de blanco: mientras más ausencia tenga, más puro será (un rojo fuerte por ejemplo). Otro modelo análogo sería el HBS (Tono, Brillo y Saturación). Este sistema para crear colores se suele usar menos: si necesitamos trabajar con el monitor se suele escoger el RGB, y si necesitamos trabajar con imprenta escogeremos CMYK (mejor cuatricromía). LAB (Luminosidad, componentes cromáticos A, componentes cromáticos B); se suele utilizar en televisión americana NTSC. YIQ es otro modelo japonés. La escala de grises solo tiene un atributo: la luminosidad.

3 Gamas de color.

El espectro visible contiene millones de colores; los dispositivos que se utilizan en la impresión pueden reproducir un subconjunto de este espectro, lo que se conoce como su gama o espacio de color. Aunque las gamas de diversos dispositivos se superponen, nunca hay una coincidencia exacta. Por ejemplo, no todos los colores de un monitor pueden reproducirse en una imprenta.